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Adobe publica más detalles de la iniciativa de autenticidad de contenido

Anunciada originalmente en octubre pasado durante Adobe MAX 2019, la Iniciativa de autenticidad de contenido (CAI) es un esfuerzo de Adobe, el New York Times y Twitter para desarrollar una solución de atribución de contenido. El objetivo “es aumentar la transparencia en línea al brindar a los artistas y creadores de medios digitales una herramienta para reclamar la autoría y empoderar a los consumidores para que accedan a lo que buscan”.

Hoy, Adobe publicó más detalles del CAI en un documento técnico, que cubre temas como privacidad, flujos de trabajo, experiencia del usuario, seguridad y más. A continuación se muestran algunos aspectos destacados.

La importancia de la atribución de contenido

El libro blanco comienza presentando el CAI y sus objetivos, llamando la atención sobre las limitaciones actuales de los metadatos:

“Actualmente, los creadores que deseen incluir metadatos sobre su trabajo (por ejemplo, autoría) o compartir detalles de su procedencia no pueden hacerlo de forma segura, a prueba de manipulaciones y estándar en todas las herramientas y plataformas. Sin esta información de atribución, los editores y los consumidores carecen de un contexto crítico para determinar la autenticidad de los medios “.

Dicho esto, el CAI se enfoca en una solución al contenido no auténtico confiando en los esfuerzos en tres áreas distintas: detección, educación y atribución de contenido.

Flujos de trabajo

El libro blanco analiza tres flujos de trabajo basados ​​en CAI, incluido el fotoperiodismo, los profesionales creativos y los activistas de derechos humanos.

Fotoperiodismo

Con la creciente sensación de desconfianza en los medios digitales, un flujo de trabajo basado en CAI está destinado a “brindar confianza y transparencia a los fotoperiodistas, editores y consumidores de contenido”.

Con este flujo de trabajo, los fotoperiodistas utilizarían un dispositivo de captura habilitado para CAI, con detalles de atribución como autoría, geolocalización, tiempo y preferencia de almacenamiento de archivos incluidos. A partir de ahí, moverían sus archivos a una aplicación de edición de fotos, asegurándose de que la aplicación de edición tenga habilitada la funcionalidad CAI. Luego agregarían manualmente metadatos sobre temas y contexto, además de completar algunas ediciones ligeras.

A continuación, se enviarían los archivos a un editor de fotografías para su verificación. Después de eso, el activo se traslada al sistema de gestión de contenido de la organización, que tiene una implementación de CAI, y se publica el artículo. Al compartir en las redes sociales, los metadatos de CAI sobreviven a cualquier alteración. Cualquier modificación a un activo se captura como reclamos CAI.

El resultado es una publicación habilitada para CAI, que brinda a los consumidores la posibilidad de conocer más detalles sobre el activo, como el autor, la publicación original, la fecha y más.

Profesionales creativos

Al igual que los fotoperiodistas, los profesionales creativos capturan y comienzan a editar su imagen. Durante este tiempo, se aseguran de que no se capture ningún historial de edición detallado o miniaturas de trabajos en curso, ya que no intentan representar una imagen de noticias.

Esto permite al profesional creativo transformar la imagen en algo que no represente con precisión un evento del mundo real. En este caso, el proceso habilitado para CAI captura solo las representaciones “antes” y “después”.

Activistas de derechos humanos

Tras la captura del activo, el usuario puede optar por operar en línea o fuera de línea. En un flujo de trabajo fuera de línea, los datos de CAI se escriben en el propio archivo, de modo que los datos de CAI se incrustan cuando el activo se comparte a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería.

Además, a medida que otros medios descubren el activo, los datos de CAI se conservan dentro del activo. Esto permite a las organizaciones conocer detalles sobre el activo, incluido el creador original.

Tecnologías y seguridad

El poder detrás del CAI

En todos los flujos de trabajo anteriores, se utilizan ciertas tecnologías para garantizar la autenticidad. Esto incluye codificación, hash, firma, compresión y metadatos.

Cada declaración de CAI está firmada digitalmente, lo que garantiza la integridad y hace que el sistema sea inviolable. Cada reclamo también tiene una identidad digital, impulsada a través de formatos comunes como identificadores descentralizados-DID, WebID y OpenID.

El CAI también aprovechará las reglas XMP estándar para garantizar que el reclamo se pueda recuperar de manera confiable utilizando la tecnología existente, incluida una variedad de herramientas de código abierto.

Problemas de privacidad y seguridad

Varias preocupaciones potenciales surgen de los ataques contra los certificados utilizados para firmar un activo. PARA abordar esto, el ecosistema se basa en su propia lista de confianza de CAI, lo que proporciona a la CAI un modelo para permitir solo ciertos firmantes aprobados.

¿Qué significa esto para los fotógrafos?

Con las preocupaciones actuales sobre la manipulación de imágenes y las noticias falsas, el CAI debería permitir que los fotógrafos y otros creadores de contenido verifiquen su contenido antes de compartirlo. Esto no solo protege al consumidor, sino también al creador original, ya que garantiza que reciba la atribución adecuada.

Durante mucho tiempo he estado en contra de que se pongan marcas de agua en las fotografías. Piense en el proceso CAI como un “sello” digital, donde su atribución permanece con usted sin importar lo que ocurra. Podrá proteger aún más sus imágenes y, al mismo tiempo, será responsable de asegurarse de que su contenido sea auténtico.

Para obtener información adicional y leer el documento técnico completo, visite contentauthenticity.org.

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